Algunas ideas sobre el sistema científico argentino

5 minute read

Un brainstorming en (permamente) construcción sobre como podemos mejorar la ciencia argentina.

1- Dar un cargo sin asignarle fondos es como mandar a pescar con los manos

El sistema científico actualmente compartamentaliza los dos aspectos del financiamiento: los salarios y los fondos para equipamiento y gastos operativos. Por este motivo un científico que ha ganado un concurso para ingresar a CONICET puede pasar años sin tener fondos para llevar a cabo su investigación. Esto, sobre todo en ciencias experimentales, puede significar la parálisis de una línea de investigación. La solución que propongo es que por cada beca otorgada por CONICET se adicione un monto fijo anual para gastos correspondientes al proyecto.

2- Subsidios más ambiciosos

El punto anterior viene de la mano con una reforma del sistema de subsidios que maneja la Agencia. Hoy en día los PICT son de entre 10 mil y 35 mil dólares, que se otorgan en cuotas a lo largo de (formalmente) 3 años (usualmente mucho más tiempo) cuando el dinero ha perdido su valor. Cuando Corea lanza la Creative Research Initiative en 1997, para pasar de “la imitación a la innovación”, decide dar subsidios de hasta 250 mil dólares a cada grupo de investigación (90% públicos y 10% privados). Si queremos hacer ciencia competitiva a nivel global necesitamos subsidios más ambiciosos.

3- Jerarquizar la investigación universitaria

Mientras la mayoría de los países del mundo apuesta por un sistema científico público con base en las universidades, Argentina va a contramano. Solo cerca del 10% de los docentes universitarios tienen dedicación full-time que le permite dedicarse a la investigación y/o la extensión. La mayoría cuenta con una dedicación “simple” que implica el dictado de 8 horas de clases semanales. Como punto de comparación podemos mirar a la Universidad de San Pablo en Brasil donde el 76% de los docentes tienen dedicación exclusiva. Algunos me dirán que la situación en Argentina es diferente porque tenemos un sistema “híbrido” donde muchos investigadores reciben parte de su sueldo de CONICET y otra parte de la universidad, compensando de cierta forma la escasez de puestos full-time. Esto es en parte cierto pero conduce a un sistema más centralizado y frágil, creo que jerarquizar la investigación universitaria aumentaría el federalismo y la pluralidad de temas de investigación, además de mejorar el sistema educativo inyectando docentes más actualizados y focalizados en enseñar. Esta propuesta no es en detrimento de CONICET sino lo contrario, se deben fortalecer ambos sistemas.

4- Focalizar está bien, crear falsas dicotomías no

El plan Argentina 2020 fue un paso adelante en varios aspectos, uno de ellos es el intento de focalizar las investigaciones. Es la primera vez en que el estado se puso en rol de “orientador” de las investigaciones para alinearlas con los objetivos del país. Esta un idea loable pero debe escapar de la falsa dictomía entre ciencia básica y aplicada.

En 1997, Donald Stokes presentó el libro El cuadrante de Pasteur, donde propone que toda investigación cae en alguno de estos cuatro cuadrantes:

tabla

Lo que Stokes plantea es que una investigación puede iniciarse en cualquiera de esos cuadrantes y tener un impacto en los otros. Por eso hay que dejar de pensar en la ciencia como un proceso secuencial:

lineal

Y empezar a pensarla como una red donde hay interacciones entre el conocimiento básico, el aplicado y la innovación tecnológica:

multicausal

Imagen tomada de Beyond Sputnik U.S. Science Policy in the Twenty-First Century

¿Qué están haciendo los países que se destacan en innovación tecnológica? Miremos el caso de Corea del Sur, un país con una fuerte tradición de “ciencia aplicada”, que desde los ‘90 está impulsando diversos programas para darle más peso a la ciencia básica. Dejar de lado a la ciencia básica sería un error que nos llevaría mucho tiempo enmendar.

5- La integración sudamericana

El sistema científico nacional se debería complementar con un sistema científico regional, como lo ha hecho Europa con el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) o la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). No hay que inventar nada, copiemos lo que funciona. Abramos un instituto sudamericano de agrobiotecnología en Argentina y traigamos a los mejores investigadores de sudamerica. Hagamos un instituto de investigaciones sobre el litio en Bolivia y enviemos a los mejores. Y así sucesivamente. Europa con un modelo similar consiguió formar a una elite de científicos que ahora son la cabeza de institutos en sus países de origen.

La organización y coordinación a nivel regional nos daría además más fuerza para plantarnos en el mundo en otros temas importantes como el sistema de publicaciones científicas. El sistema actual donde los investigadores regalan su trabajo y los únicos que ganan son las editoriales es inviable y son cada vez más los países que están pensando en alternativas. La ciencia necesita de un nuevo modelo basado en el libre acceso a las publicaciones y en buenas prácticas científicas (acceso a los datos y métodos reproducibles).

6 - Mejorar las condiciones laborales

¿Qué implica esto? en breve:

  • Reemplazar las becas doctorales y posdoctorales por contratos a término. Esto ya se hace en varios paises de Europa.
  • Convenio Colectivo de Trabajo. Investigadores, profesionales y becarios de CONICET estamos regidos por un regimen vetusto, que hay que modernizar. Esto nos permitiría discutir nuestro salario por fuera de la paritaria general del estado (y porqué no junto a otros entes científicos como INTA, INTI o CNEA) y derechos y obligaciones propias de la carrera científica.

6 - Mejorar la infraestructura

El (entonces) MinCyT lanzó una iniciativa hace algunos años para construir, o en algunos casos remodelar, edificios para los institutos: el Plan Federal de Infraestructura. El proyecto quedó trunco en 2014 y es necesario retomarlo para crear condiciones adecuadas de trabajo.

7 - Bonus salarial por productividad

Establecer un bonus salarial por los papers, patentes u otros desarrollos producidos en el año, de manera de alentar el trabajo de nuestros investigadores.

8 - Impulsar el desarrollo tecnológico a través de empresas estatales de I+D

INVAP, una empresa del gobierno de Rio Negro y la CNEA, es el mejor ejemplo de empresa de alta tecnología en el país ya que producen reactores nucleares, satélites y radares con estándares internacionales. Necesitamos decenas de INVAPs. Hay muchos sectores que se podrían beneficiar con empresas de este tipo como: la producción de baterías a partir del litio y las energías renovables, entre otros.

Para cerrar

Más allá de estos puntos (que bien podrían ser 10 o 20) lo que el sistema de CyT argentino necesita son políticas consistentes en el tiempo. Probablemente sea mucho pedir en un país que no es consistente en ningún aspecto pero en un área donde los resultados se ven en el mediano-largo plazo es un requisito vital. Aquí hablo un poco más sobre esto.

Referencias

  • Perfil.com. Escasa presencia de docentes con dedicación exclusiva. Link.
  • Campbell, J. (2012). Building an IT economy: South Korean science and technology policy. Issues in Technology and Innovation, 19.
  • Neal, H. A., Smith, T., & McCormick, J. (2008). Beyond Sputnik: US science policy in the twenty-first century. University of Michigan Press.

Leave a comment